Romanos 12:1

Romans 12:1 is Berean’s theme verse for the year 2013.  Written by Marilyn Peters.  A Berean.

Así que, Hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, sano, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.  Romanos 12:1

¿Qué quiere decir, “que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo” a Dios? Pablo habla de su experiencia personal, habiendo sido golpeado con varas, casi se ahogó, y por fin murió por la mano de los romanos.  ¿Se trata de eso aquí?

Creo que no. Porque fue golpeado sin querer, estuvo en las manos de sus opresores. No optó a ser apedreado tampoco. No, Pablo aquí nos pide que presentemos nuestros cuerpos—lo cual es una cosa voluntaria, y no algo que nos haya forzado hacer otras personas malas ni es lo que algunos llaman “destino.”  Sino que es una ofrenda voluntaria a Dios. Creo que lo que Pablo quiere decir aquí tiene que ver con las obras de la carne. Someter nuestra carne a Dios voluntariamente lucha contra lo espiritual. ¿Cuáles son algunas obras carnales?

  1. Encuentro una lucha hirviendo dentro de mi cuando estoy tentada a ser impaciente. My hermana fue tentada a expresar frustración y enojo a su esposo con Alzheimers recientemente cuanto descubrió su abastecimiento de tres meses de sacos para la basura, su esposo los había colocado sin darse cuenta en la basura. Siempre podemos optar, decidir—a dejar que Dios nos de paz interior y paciencia, o expresar nuestra naturaleza carnal. Es un asunto de nuestra voluntad.
  2. Cuando alguien me ofende, y siento justificada a no perdonar. Pues, Dios  exige que lo perdone. Que perdonemos como Jesucristo nos perdona a nosotros.  Dios nos ha dado libre albedrio para decidir si vamos a guardar rencor o someterlo a El.
  3. Cuando no van bien las cosas cuando paso por malas rachas, y las cosas contrarias ocurren, quiero quejarme.  Hace unos meses, mis vecinos me despertaron a medianoche, gritándose, borrachos, e hicieron un hueco grande en la cerca de atrás. Tenía que decidir si iba a quejarme con “qué mala es la gente,” o regalarles un tratado cristiano. (La próxima semana se mudaron)
  4. Cuando trato de expresarme, pero la gente no me presta atención o me interrumpa porque obviamente, no me respetan o no tienen la bondad de escuchar. Eso me da cólera, pero puede responder con entendimiento, sin juzgar sus motivos, y el deseo de escuchar a ellos o guardar rencor y hacer lo mismo a ellos.
  5. Cuando algo me domina, que sea ese chocolate que tengo que comer o muero, Ju otra obsesión que domina mis pensamientos, hay un conflicto entre lo carnal y lo espiritual. Digo eso porque hay muchas personas que no tienen control de si mismo. Puede ser enojo expresado que le traspasa el corazón de otra persona como puñal. Si uno no controla tu lengua, dice Santiago, esta persona se engaña. Puede ser una prenda de ropa colgando en una tienda—que tengo que tenerlo. Puede ser un deseo de dominar una conversación o atraer atención a mí todo el tiempo. O hablar de mí, mí, mí sin tener interés en otras personas. Todas estas cosas son de la carne, carnal, y no del espíritu.
  6. Puede ser un miedo o un deseo sexual que domina. En todos esos casos tenemos el remedio, hermanos. Tenemos que dominar en el nombre de Jesucristo, y tomar cautivos los pensamientos errantes que no doblan la rodilla al Señor. Y en un acto supremo de negar a la carne, nos colocamos en el altar de sacrificio, de muerte, que es nuestro culto racional.
  7. ¿Es difícil? Claro que sí, pero cada cosa pequeña que le damos a El tiene galardones tremendos, tesoros en los cielos, y paz interior aquí.  A veces voy a visitar a varias viudas que conozco, porque sé que están solitarias, necesitan saber que todavía alguien las aprecia, que son personas de valor aunque la tercera edad les haya quitado la belleza, la salud, su confianza, su motivación, y muchas veces se han muerto sus amigas. Un día se me ocurrió que podría visitar a una señora de 87 años que vive cerca de mí. Pero aquel día, estaba muy interesada en un libro que leía, y además hacia mucho frio, como un grado. No quería salir de mi casa, sino estar donde me sentí cómoda y con calor. La carne quería que escuchara a ella. Por eso me puse el abrigo y sombrero, y salí a visitarla. Era incomodo pero que placer tenía esa viuda al verme. Una cosa pequeña. Pero algo agradable a Dios.

Quizás lo único que Ud. puede regalar a Dios hoy es algo pequeño. Pero cuenta. Importa. Una vez hace tres o cuatro años estuve con la Doña Teresita. Se sentía frio, y yo también, pero sabía que Dios quería que sacrificara mi suéter temporalmente. Me lo quite, y se lo di a ella. Una cosa pequeña, pero nuestros días se componen de piezas pequeñas, de selecciones pequeñas, de decisiones donde podemos  ofrecer nuestros cuerpos como culto racional. No desprecien la cosa pequeña.

“La persona más pequeña que Dios podría haber colocado en los brazos del mundo era un bebé.

El pueblo más insignificante donde podría haber colocado ese bebé era el pueblecito de Belén.

El lugar más repugnante en ese pueblecito donde podría haber colocado ese bebé estuvo en un pesebre.

Pero, Ojo, Mundo, que al estimar esa cosa pequeña, que no confundas tamaño con importancia; porque lo que ocurrió en Belén, se ve no sólo a un bebé, sino el mayor regalo de Dios a los seres humanos.

No confundas tamaño con importancia. Lo que sacrificamos a Dios, aunque sea pequeño, importa a Dios, lo ve todo y puede usarlo para su gloria. Amén

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